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Mhm. Hace un buen rato que no digo nada por aquí.

Ni siquiera les platiqué que desde noviembre del año pasado andaba viendo lo de presentar mi servicio en Secretaría de Economía, y entré. Es muy divertido. Tengo mi cubículo propio y todo, como toda una Godínez. Y estoy aprendiendo mucho sobre comercio exterior que no vi en la facultad porque el único que imparte esa materia es el profesor horrible de sexto semestre. Son cosas como esta las que te hacen darte cuenta que de verdad te gusta lo que haces ¿Saben? A pesar de que ya había trabajado alguna vez, estoy aprendiendo mucho y todos son muy amables conmigo y hasta hay un chico muuuy lindo en mi piso con el que ahora me llevo mucho más. Ya sólo me falta un mes y estoy sufriendo un poquito por ello, pero es un paso adelante en cuanto a la titulación.

Hablando de titulación, ya casi termino la carrera. Mañana me inscribo al último semestre y tengo sentimientos encontrados al respecto, sabemos que la incertidumbre de qué vendrá después me está matando un poquito pro de ahí en fuera, es muy divertido. Éste mes presentaré el examen de posesión de inglés y con eso, el servicio y terminar los créditos de la carrera ya tendré la mitad de mis requisitos para titulación, así que vamos bien… O algo así. En mayo registré mi tesis por fin, lo cuál significa que tengo un año para terminar. Ya pasó un mes y no llevo prácticamente nada, con todo y que me he estado tratando de apurar los sábados. Pero bueno, el tema me gusta y me gusta mucho. Prácticamente vivo con mi tesis así que supongo que eso tiene que ayudar ¿Verdad? Digan que sí.

De hecho en marzo ya es la graduación y los meses se me están pasando que vuelan.

En fin. De ahí en fuera en realidad no hay demasiado que contar. Éste semestre me fue de maravilla, con todo que estaba trabajando al mismo tiempo. Ya hasta puedo más con el alemán y eso me hace feliz. Hablando de eso, apenas fui con Sergio y Mariana a probar la comida alemana, ya que los tres estudiamos el idioma. Si alguna ven van al Nibelungengartens (ampliamente recomendado)  no olviden probar la cerveza oscura de trigo. Soy fan.

A mis ricos cocos casi no los he visto. Un día fuimos por micheladas a casa de Sofi y vimos una película, pero de ahí en fuera creo que sólo nos vimos en abril para la premier de Civil War. Con razón los extraño muchísimo, aunque nos la pasamos taaan pinches bien cuando sí nos vemos que el gusto me dura como un mes. No saben cómo me divertí ese día. Diana no tenía nada mejor que hacer y me acompañó al trabajo, luego acompañamos a Guiomar a su casa (que ya no es mito urbano) por la camioneta, pasamos por pizza porque no habíamos comido nada y la película empezaba en 4 horas, luego nos encontramos con los demás. Vivimos riendo esos niños y yo. Y la película estuvo mejor de lo que esperaba, lo cuál fue un plus. Luego se quedaron a dormir en mi casa (En la otra casa, de hecho, y poder hacer todo el ruido del mundo es todavía más divertido.) No dormimos un carajo. Arishai, Diana y yo teníamos clase a las 8 de la mañana así que nos fuimos en vivo pero valió toda la pena del mundo.

Tampoco es que de plano no los haya visto pero nos hemos visto medio individualmente. Con Diani fui al cine el mes pasado. Chivis pasó por mi un día al trabajo y fuimos a ponernos al día con un café, y otro día fuimos por pizza a Copilco. Ayer fui a una capacitación de primeros auxilios en Club Rotary con Arishai. El miércoles nos veremos las puras niñas. Ah, y el otro día me encontré a Guiomar con eso de que últimamente el universo anda con todo. Iba en el metrobús y tuve que bajarme y caminar un par de estaciones porque había un bloqueo y de repente escuché mi nombre y ahí estaba él, así casual. También me volví a encontrar a Alejo hace tiempo y de manera quizá más bizarra que la anterior, porque fue dentro de un Metrobús ¿De verdad, cuáles son las probabilidades? En fin. Éste universo y sus bromas.

Ahora que ya estoy de vacaciones mi novela va súper bien. Creo que llegaré a escribir dos terceras partes antes de volver a clases y está quedado increíble. Lleva 190 páginas, apenas pasó de la mitad, y ya tiene unos cuantos fans. Y yo ya tengo ideas para la continuación, jo. Creo que siempre voy a estar escribiendo, de verdad me gusta mucho. ¿Lo que hace sentir? ¿Lo mucho que vivo lo que escribo? Pfft. No saben.

En fin. Life’s good und es geht..

Acapulco Express

La mayoría aquí sabe que no suelo vacacionar, aunque no puedo puedo quejarme tanto porque me largué a Huatulco hace dos años, ¿No? Aunque sean las vacaciones más agridulces que haya pasado.
Este año habíamos planeado ir a Acapulco porque a) no sacan a mi familia de ahí y b) mi tía iba a vendernos su camioneta usada para que al menos uno de nuestros autos no fuera más viejo que yo. Al final la compra no pasó porque mi tía tampoco pudo comprarse otro auto como había planeado, ergo, aún necesita su camioneta.
Entonces lo de Acapulco se canceló. Al menos hasta que mi mamá decidió decirle a mi abuela que podíamos irnos en autobús y por quién sabe qué fuerza divina, ella aceptó. Me puse a hacer reservaciones de hotel y a agendar los boletos en ese mismo instante, antes de que se arrepintiera porque pues… es la abuela.
Nos fuimos tres días, sin decirle más que a una tía que cuidó la casa, llevamos al ganso de la abuela, a mi perro y a los pajarillos a pensión con el veterinario, y tadá. Vacaciones, ahí vamos.

A decir verdad me la pasé increíble. Esperaba que pelearan en algún momento, pero nunca pasó, de hecho nos llevamos de maravilla, todo fue risa y paseo. Fuimos a comer mariscos al centro, a visitar el mercado artesanal para comprar recuerdos a todo mundo, a dar un paseo en yate, el primer día lo pasamos la mitad en la playa y la mitad en el centro, el segundo fue todo el día en la playa y el tercero fue mitad playa y mitad yate. Dormí muy poco por estar picada leyendo Tokio Blues por las noches, me agradó que no me sentía tan bien con mi familia desde la muerte de Papá Raúl, y el día que pasamos todo el tiempo en la playa me sirvió para reconectar conmigo y definitivamente me sentí más yo cuando regresé.

 
Por supuesto tenía que haber algo que recordar del paseo y eso definitivamente fue que me equivoqué al agendar el regreso y casi pasamos la noche en la central de autobuses por mi culpa, pero al final lo hemos arreglado y  conseguimos asiento en otro autobús, separadas y llegando a una central más lejos de la casa, pero no estuvo mal, de todos modos yo dormí las seis horas del viaje de regreso porque prácticamente no había dormido un carajo.

Creo que ha sido un buen modo de empezar otra etapa de mi vida y cerrar ciclos viejos que me hacían daño. Deberían intentarlo.