Mostrando entradas con la etiqueta Loui. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Loui. Mostrar todas las entradas

Si ya se aburrieron de leer sobre mi rompimiento, siéntanse libres de saltarse el post. Yo sigo haciendo un poco de catarsis porque sigo un poco podrída, aunque no es por él. Solo, no sé, fue complicado. 

Al final me pregunto si realmente lo mandé a la goma, o si fue él quien me descartó hace mucho y yo sólo me dejé de hacer pendeja. ¿A quién le dan pan que llore? Él nunca iba a soltarme porque soy una novia increíble. También me dejé de hacer pendeja sola, porque hacía mucho tiempo que no era por él. Sólo se juntaron la conveniencia, mi hipergamia, mi propia presión social-mental respecto a la edad, las mentiras de Disney y la cultura mean girls.

No lo quería a él, pero era muy cómodo estar con él. Era muy servicial, y más veces de las que no me hacía la vida más fácil con favores, aún si era algo recíproco, seguía siendo conveniente para mí tener un taxi, un hombre fuerte, un mandadero, un lugar para escapar de mi familia, una chequera para hacer cosas para las que no me alcanzaba el dinero. Justo es la principal razón por la que supe que hacía tiempo que no era por él cuando terminamos: extrañaba muchas cosas, pero no besos, ni abrazos, ni aromas, ni caricias. Extrañaba favores y comodidades. Y pues, qué triste ¿No? 

No lo quería a él, pero era muy buen partido. Y no quiero decir que nunca lo quise, o que no le tuve cierto cariño hasta el final, ni mucho menos que no me la pasaba bien cuando hacíamos alguna cosa juntos. Pero, de ahí a sentir un amor sincero, hacía tiempo que había una brecha. Tengo notas de marzo pasado en mi celular hablando de lo miserable que era, que nunca llegué a publicar. Mi Twitter suena a que era miserable, por más que a veces fingía alegría sólo por demostrarle a ciertas personas que no se iban a salir con la suya y que ahí era. Mis post de Facebook están igual o hasta peor. En fin, no lo quería a él, pero estaba dispuesta a ignorar que no era feliz porque sonaba bonito decir que el que sería mi esposo era doctor. Sonaba bonita la vida que podríamos tener con el nivel de vida al que eso me daba acceso. No lo quería a él, pero quería a su familia. Me había acoplado bien con ellos, pese a que ni ellos ni yo somos perfectos, y ya hemos establecido que yo tengo una estúpida necesidad de buscarme una familia porque la mía se rompió cuando era chica y siempre lo resentí, porque entonces no entendía lo que estaba pasando y en mi mentecita de niña, de algún modo fue mi culpa.

No lo quería a él, quería casarme y formar esa familia que había soñado. Con alguien, no con él. Él era una pieza intercambiable que ya había presumido con mi familia y que estaba empeñada en que funcionara, aunque fuera a fuerza. 

No lo quería a él, quería ganar. Quería cumplir la fantasía pendeja de que alguien me eligiera, pero reflexionando... eso siempre es una ilusión ¿No? Ser su novia no cambió nada, tener un anillo no cambió nada, podríamos habernos casado y no cambiaría nada. Quizá por eso es que me desencanté un poquito de la idea del matrimonio. Lo que me gusta de esa idea es eso, el compromiso, que representa a alguien diciendo "quiero quedarme contigo a pesar de que tengo opciones", pero eso es una decisión que puede dejar de tomarse cualquier día, no es una consecuencia del matrimonio. Es consecuencia de la madurez y el compromiso que ese alguien tenga contigo, y lo va a tener con o sin matrimonio de por medio... siempre que eso sea lo que quiere. Y nunca fue lo que Loui quiso, o al menos no conmigo. Tuvo que haber presión social de por medio para que decidiera que sí teníamos una relación formal, desde ahí estuvimos mal. 

La verdad me hace gracia hacer un recuento de las veces en que eso se fue a la mierda y todos fingimos demencia: 

¿Que dijo su mamá que siempre no, luego de la entrevista de la maestría? Descartado. 
¿Que me dio señales confusas los 6 meses siguientes? Descartado.
¿Que se besó con su amiga y me cambió por ella al año y medio? Descartado. 
¿Que quería regresar en cuanto aquello no funcionó? Noo, mi compa. 
¿Que la condición fue que ya no se viera con su amiguita? ¡Menos, mi compa!
¿Que ya no le tenía confianza y tenía que revisar su celular de vez en cuando para sentirme un poquito menos insegura? Descartado.
¿Que besé a un vato de la maestría, por ebria, por venganza, o por hipergamia? Descartada yo. 
¿Que abusó sexualmente de mi estando ebria el día que le conté lo anterior? Mil veces más descartado.

[Disclaimer: Como el señorito ya mandó a su can de ataque en turno a regañarme, debo aclarar que lo que pasó es que Luis Alberto Flores Montaño se aprovechó de mí cuando estaba ebria (muy, muy ebria, le vomité el baño esa vez y me puse bastante impertinente, así que era imposible que tuviera dudas sobre si estaba ebria o no). Recuerdo estar subiendo a su habitación para dormir justo porque estaba ebria, y lo siguiente que supe fue que estaba dentro de mi, algo que en ese momento, luego de que justo me había puesto ebria porque estábamos discutiendo, no era algo que yo quisiera. Aquí y en China eso se considera abuso sexual por más que fuera mi pareja en el momento. Listo, esa era la aclaración. Si no quieres que hablen de tí, no des motivos. Y para la otra ten los huevos de decirlo tú. ;) (Es broma, get lost, dude.]

 
¿Que me daba por salir de antro o con amigos que sé perfectamente que quieren conmigo sólo por chingar y ponerlo a competir? Descartada.
¿Que buscaba atención de otros (de esos que querían conmigo) cuando no recibía lo que esperaba de él? Descartada
¿Que me abrí un perfil de Facebook Parejas y tonteaba de vez en cuando, aún si nunca llegué a nada con nadie? Descartada por andar de disponible. Porque eso fue en pandemia, justo cuando me obligaron a pasar más tiempo conmigo y haciendo cosas por mí y para mí que al final me hicieron darme cuenta de que no quería estar en donde estaba. Pero yo lo confundí con mis ganas de arruinar todo lo que está de pie sólo porque lo demás está dlv (como con Alejo) y por eso no me hice caso a mi misma. Pero sí me dejó de importar la relación hasta cierto punto, y en retrospectiva debí salir de ahí entonces.

En fin, continuando: 
¿Que minimizaba mis sentimientos con el drama de la tacita? Descartado. Eso fue lo que de mi lado lo rompió todo, así que no entiendo por qué esta lista sigue y sigue, y no me sorprende que todo lo anterior pasó en cuatro años y todo lo siguiente en menos de uno. 
¿Que le valió madre que me pasé una tarde llorando en sus brazos por ese desmadre? Descartadísimo.
¿Que veía a su amiga a escondidas, sabiendo que eso me iba a lastimar? Descartado.
¿Que me mintió a la cara cuando me di cuenta de que la veía? Descartado.
¿Que tuve que revisar su celular para enterarme de la verdad? Descartado.
¿Que su solución para hacerme regresar luego de eso fue manipularme con un anillo (y de promesa, no de compromiso)? Noooo mi compaaa 
¿Que lo primero que hice luego de cortar fue ir a acostarme con mi ex a la que le traía ganas? Descartadísima. Aparte, siendo sinceras, eso fue al día siguiente o a los dos días de haber aceptado regresar. 
¿Que la condición para aceptar regresar fue querer controlarlo y obligarlo a alejarse de su amiguita? Descartado 
¿Que estaba súper pasivo-agresiva porque en realidad ya no quería estar ahí, sólo no tenía los huevos para soltar, porque para mí era soltar mis aspiraciones? Descartar. 
¿Que dudó y me pidió un tiempo, porque, otra vez, nunca fue lo que quiso? Descartado. 
¿Que su "querer un tiempo" era gestionar seguir viendo a su amiguita? Descartadísimo.

Y bueno, ahí sí lo mandé alv, pero ¿se dan cuenta? Esa relación se debió ir alv 5 años antes, en 20 ocasiones anteriores. Esa ya era una porquería de relación tóxica que perfumábamos para no oler nuestra propia mierda, porque como podrán ver mías también fueron varias putadas. Pero justo por eso me terminé decidiendo a salir de allí, porque no me estaba gustando la persona en la que me estaba convirtiendo esa dinámica nuestra. Siempre me ha gustado la atención, es la sociedad en la nos hemos criado, pero no me gustaba ser alguien que accionaba sobre eso. 

En fin. Solo les comparto un poquito de la reflexiones que he hecho en este tiempo. La verdad es que han sido tiempos extraños, porque aunque no hacía falta pasar un duelo, la verdad es que encontrar a Vic tan rápido hizo que tampoco me diera tiempo de lidiar libremente con mis emociones, en especial con todas estas cosas de "¿Pero sabes qué es lo que más me emputa?". No se hagan eso y dense un ratito. A mi me ganaron las circunstancias porque sólo me estaba divirtiendo cuando lo encontré y no esperaba encontrar oro sin buscar nada, y por supuesto que no voy a dejarlo ir sólo porque tengo cosas que resolver, pero sanar así a marchas forzadas está cero cool, no se los recomiendo. A veces me entra la culpa de estar procesando esto cuando ya tengo a alguien que me hace feliz y a quien quiero tanto, pero es normal, está bien. Lo importante es irlo procesando justamente para no dejar que personas ajenas paguen los platos que no rompieron. 

La experiencia me sirvió para madurar algunas inseguridades y dejar ir algunos miedos absurdos, y para entender cosas sobre mí que tengo que trabajar si quiero que mi próxima relación funcione. Para empezar estoy tratando de no ser tan controladora ni convertirme en su mamá, sobre todo en tanto a dejar de ser confrontativa y regañona por más que lo haga con buena intención, y a alejarme en lugar de querer cambiar a alguien a quien ya le perdí el respeto y no concibo como un adulto capaz. También a entender que no toda su vida tiene que girar en torno a mi, que no tengo que ser la número uno para todo, incluso si con Luis no funcionó porque en cuanto bajé la guardia metió a Aline a la ecuación, a la próxima ya sé que la decisión a tomar es irse y no quedarse a pelear una batalla que no es mía, porque si cuesta trabajo no es amor, y no es ahí. 

Estoy dudando mucho qué hacer con el anillo. Quería guardarlo para enseñárselo a mis hijos (?), no sé, una prueba de que pasó y no son las historias que me invento, pero luego dije que qué verga van a querer ver que tengo el anillo que me dio otro idiota y no su padre jaja. También me gustaría sacarle provecho, pero no sé, tampoco es un anillo caro. Pensaba regalarlo, pero no sé qué tanto creer en eso de las vibras y pinches malas vibras nuestras no se las deseo a nadie. 

Sobre todo, no sé si aferrarme a él pueda interpretarse como que me aferro a Luis, porque para nada. Así que quizá termine lanzado al mar. No lo sé. 

En fin. Si llegaron hasta acá, gracias por gustar del chisme. 

Ta-ta. 

Sé que les debo, no sé, lo de todo el año, pero ya habrá tiempo para eso. Este post va a ser… no sé. Un rant. Una tiradera. Un songfic de mi vida. El epílogo de lo que pasó entre Loui y yo. Siéntanse libres de no leerlo, solo son un montón de cosas que necesitan decirse.

Lo gracioso es que os voy a contar esto con fragmentos de rolas de Rosalía, que se volvió mi gusto (no tan) culposo, mi diosa y profeta. El álbum me atrapó inexplicablemente desde que salió, y en cuanto pasaron todas estas cosas, mucho empezó a resonar conmigo. Seguro es una linda ironía, también, que termine usando ese tipo de música para describir nuestra relación, me hace feliz saber que él se ofendería. 

Lo que pasó, a ti te lo cuento
No creas que no dolió, o que me lo invento
Así es que se dio
Yo tenía mi bebé, era algo bien especial
Pero me obsesioné con algo que le hacía mal


Mi tía Marcia murió este año. Gracioso que la historia comience por ahí ¿Verdad? Pero pues así estuvo la cosa. Fue muy triste, pero no del todo inesperado. La verdad es que estaba muy enferma y duró bastante más de lo que le habían pronosticado, así que al final fue un alivio que por fin descansara de sus dolores y que pudimos compartir con ella más de lo que creímos. De hecho, creímos que se nos iba en mayo, pero al final se decidió que se le pusiera una transfusión y con eso se recuperó bastante, de modo que no murió sino hasta el 15 de julio.

La última foto con ella, en el cumpleaños de mi padrino. Junio 2022.

En aquella ocasión, en mayo quiero decir, estuvimos yendo a verla prácticamente del diario. La verdad es que como familia fue una experiencia agridulce. Fue lindo estar tan unidos, y vernos y convivir, aunque era muy triste la razón de que así fuera. Cuando volvió a ponerse mal sucedió lo mismo, y en el velorio y todo eso fue todavía más. Bueno, incluso consiguió que mi tía Selina y mi tía Lala por fin coexistieran en el mismo lugar e incluso formaran parte de la misma conversación, aún si no se hablan directamente. Eso es algo que jamás creí ver.

En fin. Ya saben que uno tiende a reflexionar sobre la vida cuando se enfrenta a la muerte, y platicando con mi tía Lala me hizo reflexionar sobre la mía, más concretamente sobre mi relación. Mi tía tiene tres hijos hombres y , con su experiencia tratando con ellos, me dijo que presionara a Loui si es que quería casarme con él porque cuando uno no lo hace, se aprovechan. Y la verdad es que siempre he tenido la creencia de que 5 años es lo máximo que una pareja debería durar antes de formalizar algo, y nosotros ya los habíamos superado este abril. Así que medio ebria, en una reunión en casa de Maldy, junté el valor de decirle (a solas, obvi) que qué onda.

Él dijo que sólo estaba esperando terminar el doctorado (que terminaba en enero, a lo mucho) y conseguir un buen trabajo para ya pedir mi mano. No me pareció una idea descabellada, aunque debo admitir que yo esperaba que fuera justo después del doctorado, pero vale, con un empleo de por medio la cosa pintaba mucho mejor. Insisto en que estaba ebria y no recuerdo qué fue lo que dije, pero recuerdo haber mencionado a Aline en algún momento, a lo que él me respondió: “no sé por qué sacas ese tema si yo ya me he estado alejando de ella”.

Cool. Lo que siempre había querido ¿No?

Si lo que pasó, ya no pasará
Si lo que pasó, ya no pasará
Si Dios te lo da, te lo quitará
Si Dios te lo da, te lo quitará


De ahí que se me hiciera extraño que, menos de dos meses después, en el festejo de mi cumpleaños y tratando de investigar a cuántos mililitros equivalían dos onzas, descubriera que seguían hablando. Él me preguntó, y mis datos no funcionaban, así que cuando lo vi usando su celular poco después me asomé suponiendo que estaba investigando por su propia cuenta y por la curiosidad de saber el resultado. En lugar de eso, estaba platicando con ella. No es que fuera malo considerando que nunca le prohibí hacerlo, pero no sé, esas contradicciones entre sus palabras y sus acciones siempre me frustraron. De algún modo encendió todas mis alarmas.

Ese día no pude ir a seguir festejando con mis amigos porque habíamos ido primero a casa de su hermana Jenny, también a que me festejaran mi cumpleaños. Y porque al día siguiente tenía que irme a un departamento que renté en el Barrio Chino para estar a nada de la Secretaría de Relaciones Exteriores para la segunda ronda de los exámenes del SEM, porque sí señores, conseguimos pasar a la segunda ronda. En fin. La verdad es que para nada era el plan, pero de algún modo Loui me hizo sentir culpable de no llevarlo conmigo y terminé invitándolo a quedarse en el departamento, sirve que podía apurarse a sus cosas del doctorado sin tener que aguantar que sus papás hicieran ruido, no lo dejaran dormir, lo pusieran a hacer cosas, etc. No estuvo del todo mal, de hecho. Me hacía de desayunar y me acompañaba a la puerta cada día, lo cuál era bonito. Aunque también me hizo pensar dos veces lo que sería vivir juntos porque apenas regresé de los exámenes el primer día y había movido TODO de lugar, hasta lo que no estaba desordenado lo cambió, pinche order freak.Bueno, con decirles que mis chanclas inexplicablemente terminaron en una repisa del closet jajaja, wtf. 

De la noche a la mañana
No es que yo cambié
De la noche a la mañana
Mi vi'a se me fue


El último día habíamos bebido un poco y él se terminó quedando dormido. Juro que no era el plan, pero vi su celular ahí solito y disponible y lo tomé para saciar mi curiosidad sobre lo que fuera que hablaba con Aline. Cabe destacar que no es la primera vez que lo hacía desde que me cambió por ella, aunque ya hacía mucho de la última vez que había sentido la necesidad de husmear, de modo que sólo lo hice to reasure myself again que nada estaba pasando.

Pero verga, sí que estaba pasando.

En año nuevo me había invitado a una boda en casa de la chingada (Hidalgo), literal el primero de enero (who the fuck se casa en esa fecha?)  y, sinceramente, a mi me dio flojera ir. Desde lo de su puta tacita algo se rompió de mi lado y las cosas que antes estaba dispuesta a hacer (como dejar la comodidad de mi cama y hacer enojar a mi mamá) comenzaron a valerme madres, así que no se me dio la gana ir con él a su tontería de boda. (Cosa que, por cierto, le dije hasta que lo despedí esa misma madrugada porque incluso pasó año nuevo en mi casa). ¿Adivinan a quién llevó? Efectivamente, a su amiguita a quien expresamente le dije que no quería que volviera a ver. Y al parecer le dijo desde días antes, al punto que esa mañana la tipa ya ni siquiera se acordaba de que la invitó. Ah, y no se quedó ahí. La conversación fue “—Pero Miriam te mata." “—Deja que yo me preocupe por ella.” Hijo de la chingada.

El día del cumpleaños de mi tía Marcia, también en enero, le hicimos una fiesta en grande en La Parcela, un rancho chiquito que mi tío Jesús ha estado construyendo de a poco. A este cabrón le gustaba que lo invitara ahí, de modo que lo invité como a eso de las 2. No pudo irse con nosotros porque tenía que entregar cosas del doctorado y tal, pero para no hacer el cuento largo, me dijo que ya mero iba y terminó llegando a las pinches ocho de la noche apestando a conserva, y encima de obvio, entregándome mi chamarra que había olvidado en su coche cual si le molestara que alguien la viera ahí.

Obviamente lo llevé a una esquina y le dije que no me veía la cara de pendeja y que dónde y con quién había estado, pero él me juró y me perjuró que había estado tomando sólo y porque se sintió presionado por lo del doctorado, y como así es de ridículo pues de repente tuvo sentido para mí. La verdad es que no me convenció del todo, le revise el celular como a las dos semanas de eso pero la pendeja de mí confió más en las rutas de Maps que de hecho marcaban que se detuvo dos minutos en Neza y se hizo 5 horas de autopista (cosa que yo creo que ni caminando, pero bueno). Ojalá le hubiera revisado la conversación directamente para mandarlo alv más pronto, porque en la conversación que revisé en agosto resultó que obviamente sí habían estado juntos. Se fueron a tomar, lo cual me parece mil veces peor porque eso es exactamente lo que pasó la vez que me pinches cambió por ella. Aparte todavía me terminé disculpando por desconfiar de él, hagan el favor. 

También la llevó a Toluca como un favor. Me hace un montón de gracia porque la tipa ni siquiera necesita pedírselo, salta solito sin necesidad de decirle rana. Todo lo que tuvo que hacer fue insinuar que no tenía cómo llegar y ya tenía ride, lo cual me dio un montón de coraje porque por ejemplo, yo sí le di para la gas cuando llevamos a mi mamá a vacunar a Texcoco que no está ni la mitad de lejos.

Y pues lo que terminó de colmar el plato es que, ya saben que él se la pasa diciendo que no quiere a la tipa y blah blah, a pesar de todos sabemos que así es, y pues bueno. No sé ustedes, pero no le hablo así a mis amigas. [Captura de su teléfono].

Abrir foto

¿“Aunque lo nuestro tal vez nunca sea”? Pfft. ¿Ya le dije Hijo de Puta lo suficiente? (Con perdón de su madre, qué culpa tiene ella de que su hijo sea un imbécil)

Ya no te quiero como antes
Me rompiste, pero solo en parte
Llevaba tu esclava para pensarte
Pero de olvidarte yo ya hice un arte

Me sentí mal, por supuesto. Pero ya ni siquiera tenía ganas de pelear. Pude romperle el teléfono en la cabeza y quedarme a escuchar la misma. pinche. cantaleta.™ de siempre, o podía agarrar mis cosas y largarme de ahí. Eso hice. Eran las dos de la mañana y tenía más cosas de las que podía cargar por mí misma, pero lo dejé ahí como pendejo y me fui a la fregada. No pude inmediatamente porque el portero me lo impidió diciendo que estaba muy feo el barrio como para pedir un Uber, así que pasé casi una hora buscando quién fuera por mi y esperando a Arishai y Sofi que fueron a mi rescate y a quienes quiero mil veces más que el día antes <3.

En fin. Él me reclamó por revisarle el teléfono y por la falta de confianza, yo le dije que al parecer era justificada, y lo mandé al infierno. Les juro que me dolió muchísimo pero ya estaba harta de aguantar mamadas y amores a medias, así que tenía de harta lo mismo que de decidida. Me rogó por mensaje, me fue a buscar a mi casa, y yo seguía tan decidida en mandarlo al cuerno que no creí que fuera a cambiar algo, pero entonces me embaucó haciéndome creer que me iba a exigir que le firmara que le debo dinero (porque le debía) y salí a verlo, y ¿con qué me salió? Con un maldito anillo de promesa.

Y mandó toda mi resolución al carajo. Fue horrible, ya no quería nada con él y ahí estaba, ofreciéndome eso que he estado buscando siempre en bandeja de plata y la oportunidad de culparme y arrepentirme siempre si no lo aceptaba. Lloramos tanto, me juró y me perjuró que ya iba a dejar de hablarle a la tipa, y en fin, quedé de pensarlo. Estaba tan confundida que somaticé y me tuve que quitar el estúpido anillo a las pocas horas porque me estaba dando dermatitis en el dedo. Lo terminé pensando otra semana, o algo así, pero terminé aceptando intentar reparar nuestra porquería porque tenía miedo de que fuera mi Aidan ¿Si saben? The one that got away.



Hay demasiao' que nos separa
La vida es bonita, pero es traicionera


La verdad es que lo del anillo fue too little, too late, porque con el tiempo que llevamos saliendo y la edad que tenemos era para que me diera un anillo de compromiso, no un pinche anillo de promesa, pero la verdad es que le agradezco que así fuera porque aún así lo odié mucho por arruinarlo y convertir un momento en el que debí haber sido muy feliz, en uno tan doloroso. Odiaría que esa hubiera sido la primera vez que me dan un anillo de compromiso.

La verdad es que yo nunca regresé del todo. Pensé que sería como en el 2018, que me costó mucho trabajo pero encontré el modo de reconstruir nuestra relación, pero la verdad es que ya estaba fracturada desde noviembre, aquello la terminó de romper, y yo sólo me estaba aferrando a mis propios deseos, a la comodidad de lo que sería una vida juntos y a otros factores como su familia, a quienes ya les guardo cariño y me dolían quizá más que el propio Luis.

Si no lo puedes tener, mejor déjalo ir
Qué pena cuando tienes algo
Pero Dios tiene otros planes pa' ti


Luis por supuesto que se daba cuenta, quizá más que yo misma, de que ya no era lo mismo de antes. De todos modos no sé cómo esperaba que fuera lo mismo de antes. Si algo aprendí de la vez anterior es que las cosas no pueden volver a donde estaban, necesariamente tienen que cambiar: para mejor o para peor, pero jamás va a ser lo mismo. Él por lo visto se perdió de esa lección.

Un día a finales de octubre, después de llevarme a casa, me dijo que tenía que hablar conmigo. Comenzó la conversación tanteando terreno sobre si seguía molesta por lo de Aline, aparentemente esperando que le dijera “no mi amor, cómo crees, no pasa nada sigue hablando con tu amiguita”. Y sinceramente pude haberlo hecho, porque para ese entonces ya ni siquiera me importaba. Pero a mi orgullo sí, de modo que eso no iba a pasar nunca.

Y creo que ese fue el meollo del asunto, pero de repente me empezó a sacar un montón de excusas pendejas para decir que tenía que pensar las cosas. Aquello fue después, también, de una conversación que tuvimos donde ya me estaba diciendo que iba a estudiar una especialidad después del doctorado y yo le dije que ajá, pero que eso podía hacerlo ya casado, porque a mí me había prometido algo. Creo que eso no le gustó para nada y aportó a que le diera cold feet, pero en sí creo que fue porque extrañaba hablar con Aline.

La verdad es que terminé muy molesta con sus excusas porque por ejemplo, me dijo que una vez (?) que lo invitamos a comer a la casa (todos estamos consciente de que eso de por sí ya era un logro, ¿verdad?) mejor mi abuela y mi tía Dulce le estuvieron ofreciendo cosas que mi mamá. Y, a ver. Él ya sabía cómo es mi mamá, que no es del todo sociable. Tampoco es lo mismo ella que soy su única hija y él es la primer pareja que le presento formalmente, que sus papás que tienen 4 hijos y todos les han llevado más de una pareja, como para que esperara el mismo trato que me dieron sus papás. Y si ya le están ofreciendo las otras dos ¿qué necesidad de que sea mi mamá la que lo haga, anyway? Grr.

Hablando de mi mamá, también me molestó mucho que se quejó de que en su cumpleaños que la llevamos a comer a Kolobok, vi la cuenta y no le di para pagarla, porque aparentemente en su familia si la miras ya tienes que dar (¿?). Yo, ni enterada. Si la vi fue por curiosidad de cuánto había salido el chistecito, porque la verdad es que pedimos como si no hubiera mañana porque le había dado previamente $500 pesos. Resulta y resalta que ese día no pudo sacar dinero del banco, así que le presté esos quinientos por si necesitaba efectivo. Se los di a escondidas antes de que mi mamá saliera porque a ella le molesta muchísimo que las cosas ya no sean como antes y yo tenga que andar dando dinero. Cuando llegamos a la casa que intentó regresármelos le dije que no, que se los quedara, lo cuál había sido mi plan desde el principio y la razón de que no me molestara pedir más cosas. Pero él no quiso. Al parecer, no entendió que se los estaba ofreciendo para que se ayudara. La verdad ni yo entendí qué se supone que entendió el niño, pero en fin, que se encabronó por eso. Y me resulta bastante curioso porque para empezar, invitar a mi mamá a comer fue idea suya. En segundo lugar, no es como si no ganara lo suficiente para pagarlo, y para seguirla fue la única vez en los más de cinco años juntos en que invitó a mi mamá a comer, y sólo fueron $1400 cuando yo ya hice cuentas y me gasté más de $4000 pesos sólo en flores y detallitos para sus papás y su hermana en ese mismo lapso de tiempo.

También me dijo que yo estaba muy insistente con lo de la boda pero yo qué iba a aportar (financieramente) a la pareja, lo cual para empezar me hizo sentir que otra vez ninguneaba mi trabajo como suele hacer, porque sí tengo un maldito trabajo justo ahora, y no era el primer comentario que me hacia como sugiriendo que no era suficiente y cuándo iba a buscar otra cosa. Mijo, está perfecto para vivir y tener tiempo de estudiar, a ti qué. 

En fin. Al parecer el comentario fue sobre todo porque él creía que porque le he dicho que me gusta comprar ropa en Liverpool, usar la autopista como la gente con sentido común, o porque llegué a decir que quería tener mayordomo y ama de llaves, ya significaba que no podía pasar carencias o algo así. Eso me dio un perro coraje porque ¿Cómo es posible salir casi 6 años con alguien y juzgar tan mal su carácter? Hijo mío, uso mis calzones hasta que no dan más, tengo ropa que me compraron hace 15 años, y todas mis tías (diría que casi todas las personas) empezaron sus matrimonios desde 0. What the actual fuck. Lo hizo sonar como un pinche contrato de negocios y no como algo que tuviera que ver con l’amour.

Como pueden ver, a raíz de esa conversación me encabroné muchísimo. Sobre todo porque la verdad es que ¿Él que tendría que estar pensando, en primer lugar? Aquí la que andaba aguantando mamadas era yo, y estaba dispuesta a intentarlo. Quedé de darle unos días para pensar y en ese lapso hasta lo bloqueé de todos lados para que no sintiera feo con lo que publico en redes sociales. Le tomó ese fin de semana pensarlo. Yo también tuve tiempo de pensarlo y dije que sin importar la conclusión a la que él hubiera llegado, la verdad ya iba siendo hora de tener los tanates de aceptar que lo nuestro ya tenía tiempo que había terminado.

Pero, de nuevo, no sé qué demonios le pasó a mi resolución que apenas me dijo que había decidido quedarse conmigo no pude decir nada de lo que sentía. Yo y mi maldita necesidad de sentirme la elegida. Lo único que pude hacer fue decirme a mí misma que tarde o temprano tendría que cagarla, porque todos sabíamos que iba a pasar ¿No? Y entonces sería un buen momento.Lo que sí es que desde entonces dejé de usar el anillo.

El oro pudo más que mi dolor
No tuviste compasión de mi agonía
Tú sabiendo que mi alma se moría
Con amigos entre copas te reías
Mujer, yo no merezco esa bajeza


Estuve tan deprimida desde agosto y hasta noviembre que de verdad no quería más que cavar un agujerito y quedarme ahí sin hacer nada nunca jamás. Excepto quizá dejar que me pasara un trailer por encima. Dejé de ir a clases, dejé de salir con mis amigos, dejé de comer en ocasiones, incluso. Me volví a cortar. Si hubiera tenido dinero, me habría internado en algún lugar; todo fue tan traumático y doloroso que apenas podía conmigo misma. Mis amigos, como siempre, me ayudaron un montón. No saben lo bonito que sentía de verlos tan preocupados, a los Cocos, a Os, a Lau,a Carlitos y a Mariana. Todos estuvieron al pendiente de mi y de si realmente estaba bien con las decisiones que tomaba, sin juzgarme en lo más mínimo.

Un buen día en noviembre me desperté con ganas de chismear en el perfil de Facebook de Aline y ¿qué encontré?: comentarios de Luis. De la semana anterior, es decir principios de mes. A pesar de que sabía que iba a pasar no creí que fuera tan rápido, jaja, al parecer le tenía demasiada fe. Y pues ya, lo mandé al demonio, principalmente porque todo eso que acabo de decirles sobre cómo me sentía de la chingada, se lo estuve diciendo desde que regresamos. Notó las cortadas. Incluso unos tres días antes de que encontrara los comentarios, tuvimos una larga conversación sobre eso. ¿Y qué hace? Volver a hacer algo que sabe perfectamente que me va a lastimar, volver a romper yet another promise que hizo, porque su palabra vale una mierda. ¿Por qué querría estar con alguien a quien no puedo confiarle algo tan sencillo como que haga lo que pinches dice que va a hacer?

Y yo no quiero competir
Si no hay comparación

El querer que no se da, ¿dónde acaba?
Si encuentro el tuyo ya será deuda pagada


Si me quisiera un tantito, evitaría hacerme sufrir. Ni siquiera era la primera vez que me daba la impresión de que ni me quiere. La semana anterior a que decidiera pedirme un tiempo me enfermé de la garganta. Estuvo dos días duro y dale conque me llevaba al doctor, pero yo no quería porque pensé que se me iba a pasar en unos días. Para el día siguiente me sentía tan de la fregada que hasta las encías me daban una comezón que me hacía querer rascarme hasta arrancarme los dientes. Casualmente era lunes, día en que trabaja cerca de mi casa, así que le dije que siempre sí me llevara al doctor. Pasó por mi con una pinche jeta sin que alguna vez supiera cuál fue su problema ese día. Hasta me venía contestando en monosílabos. Luego ni siquiera sabía a dónde llevarme, yo creí que tanto insistir era porque tenía a dónde. Y al final ni siquiera fue por el dinero porque yo pagué la consulta y él solo menos de $300 en medicinas.

Y eso no me parecería tan grave si no tuviera muy claro el recuerdo de que a días de me hubiera pinches dejado por Aline, YO lo tuve que acompañar al doctor porque se sentía super mal, porque me preocupaba a pesar de lo que me había hecho. ¿Y él no me puede llevar de buenas cuando soy su novia? Vaya, cuánto amor.

Si me muero, ¿cómo muero?
Por la boca, como muere el pe'
Sé quién soy a donde vaya, nunca se me olvida

Así que ya sin tapujos porque finalmente se agotó mi paciencia le dije que si no tenía entre sus curiosidades tantita madre, y lo llamé imbécil porque todavía me dijo que qué tenía de malo si sólo eran comentarios, que no había hablado con ella porque ella no le contesto (Jajaja, santo dios, por personas como él se dice que hay pendejos con doctorado). Y lo dejé como micdrop diciendo “Mirie, out” 8). No sé por qué me hizo muy feliz terminar así, no creo que nadie lo haya dejado antes con tanto estilo.

Ya ni siquiera me dolió. Bueno, bueno. Ese día sí que estuve triste. Y hace un par de días me saqué en una cita en la Cineteca y, aunque ninguna de las películas fue de amor, creo que tuve tiempo de conectar un poquito más con mis sentimientos y sí me puse tristecita. De hecho lloré, algo que no había hecho en esta ocasión y que me sirvió para sentirme mucho más tranquila. Pero el hecho es que en lugar de sentirme mal, desde que terminé con él hasta se fue esfumando esa depresión tan fea en la que había entrado.

Yo soy muy mía, yo me transformo
Una mariposa, yo me transformo
Me contradigo, yo me transformo
Soy to'a' las cosa', yo me transformo

La verdad es que a raíz de nuestros problemas hice cosas de las que no estoy orgullosa, y eso también contribuyó con la decisión de dejarlo porque no quería dejar que me convirtiera en alguien detestable. Desde que empezamos a tener problemas me terminé abriendo un perfil de Facebook Parejas en el que iba y venía intermitentemente. Nunca concreté nada con nadie, de hecho casi nunca llegué a compartir mi teléfono, y sólo hasta unas semanas antes de terminar estuve compartiendo fotos sugerentes con un chico, algo que jamás habría hecho si aún me importara la relación.

Unos dos días después de que le dije que sí regresaba con él luego del anillo y eso, me acosté con Laura. Ya tenía planes antes de decirle que regresábamos, pero no quise cancelar nada. Contrario a aquella vez en que me sentí una mierda por un beso estando borracha con un tipo al que apenas conocía, no sentí el más mínimo remordimiento. Al contrario, me hizo sentir que estábamos más parejos, como si fuera un maldito marcador.

Me gustaría escupírselo a la cara para que sepa que no es el único jaja, pero en realidad no del todo. Sabemos que tiene 0 accountability y eso sólo le iba a dar una excusa para fingir que no fue él el cabrón.

También me vi con Laura cuando él se fue de paseo, sólo porque sentí que estaba abusando de la poca confianza que quedaba viva al irse así. Aparte según él iba a usar ese cupón que tenía para ir a pasear conmigo y mejor se fue solo. No es que me moleste porque vaya sólo, es su dinero, que haga lo que se le venga en gana, pero ¿para qué decir una cosa y hacer otra? Jamás voy a entender eso.

En fin, que desde entonces tengo un no sé qué con Lau. La verdad es que no me hizo feliz llegar a eso porque sé que ella me quiere, que ella quisiera algo más, y sé que no puedo dárselo ya. Tengo mucho miedo de lastimarla justamente porque la quiero y me importa y no me gustaría hacerla sufrir (a ver si vas aprendiendo algo, cabezón). Lo hablé con ella cuando comenzó a pasar y dijo que estaba bien, aunque yo no estoy muy convencida. En fin. De momento me ha servido para sentirme menos miserable, so there’s that.

Via reírme cuando tenga 80 y mire p'atrás
Nunca m'ha dao miedo la risa de un loco
Más miedo me da el que miente o el que ríe poco


Siento que esto de terminar con Loui ha sido la decisión más fuerte que me he visto obligada a tomar en mis treinta años de vida, pero a pesar de que en su momento (noviembre pasado, agosto…) dolió, estoy muy orgullosa de haber podido salir de ahí, de que a pesar de que esa relación se veía, sabía y sonaba como lo que siempre había querido, me di cuenta de que no lo era, y de no haberme conformado con un casi, ni con las migajas de un amor, porque en esta historia ya era yo Lady Di: mil veces mejor que aquella y aún así sin poder superarla.

Ya estoy harta de rogar por amor cuando, aunque humana, la verdad es que soy increíble y no me merezco que me traten como menos que eso.

Ojalá algún día encuentre a alguien a quien no tenga que convencer de quedarse, y si no, prefiero quedarme sola.

Para ser completamente justa, no me la pasé tan mal. Tuvimos una muy bonita relación siempre que ignoremos la parte de Aline o el cómo terminó. Tampoco puedo decir que nunca me sentí querida, la verdad es que creo que lo intentó, pero nunca pudo convencer a su corazón de lo que sabía con el cerebro, y sí le agradezco al menos intentarlo. A pesar de todo el coraje y la amargura con la que terminé, y de que ya no pude soportarlo porque no era problema mío, le deseo que algún día encuentre el modo de superar lo que siente por Aline para que pueda ser feliz con alguien más. O que ella le haga caso, jaja, lo que resulte más fácil

Y mucha mucha terapia para que deje de gaslightear a la gente y por fin tenga los pantalones de aceptar los errores que comete y realmente tratar de enmendarlos en lugar de quedarse en la intención.

Ta-ta.

PD: Cuando cortamos en 2018 conocí a un chico, Marcos, con quien estaba empezando a surgir algo cuando a aquel se le ocurrió que siempre quería regresar conmigo. Estuve saliendo con ambos, de hecho, durante un tiempo (tampoco eso me enorgullece) y finalmente me decidí por Luis. Marcos me dijo cosas tan bonitas que alcanzó a fisurar mi corazoncito y siempre me quedó el sabor amargo de que ojalá hubiera elegido bien. No tengo modo de saber qué habría pasado si no hubiera sido así, pero ahora me duele aún más no haberlo elegido a él. Me llamó un diamante.

Rammstein tiene una canción también llamada Diamant que básicamente dice que es la cosa más hermosa del mundo mundial… pero al final, sólo una piedra. Creo que Luis al final resultó eso, de ahí que me resonó mucho titular el post así.

Vengo a decirles que se los dije, principalmente a todos aquellos que dudan de mi voz de profeta. La maestría sigue valiendo madres y lo más probable es que ya haya valido madres definitivamente.

Luego de lo que les conté la vez anterior, resulta que a mediados de agosto por fin se les dio la gana firmarme la chingada carta de prórroga en la cual acepté concluir la tesis para diciembre de este año. Juro que lo intenté, pero entre las clases de economía y de japonés, además de esas veces en que uno ya no sabe ni qué chingados hace, y de que no me apuré hasta que me firmaran la carta, ja, pues con mucho trabajo conseguí hacer un segundo capítulo decente. Estuve trabajando arduamente para tenerlo listo antes de que mi tutora se acordara de mi (por que por supuesto que no volví a escuchar de ella desde agosto) lo cual seguramente sería en el límite de tener que asentar calificaciones, o sea, el 19 de diciembre.

Y lo logré. El martes 14 por la mañana les envié felizmente mi capítulo completo, en un correo distinto a cada lector porque sí quise hacerles notar a Kobeh y a Moisés que no me habían pelado desde julio. Además, el de la doctora lo mandé con copia oculta para el posgrado. Indira como de costumbre se portó bien. El que me cayó gordo fue Moisés porque me contestó que no sabía por qué no se estaba cumpliendo con lo acordado, y que según él la retroalimentación de mi capítulo anterior me la había dado en la videollamada que hicimos con Indira cuando en ese momento ni existía mi capítulo todavía, ¿es brujo o qué para hacer correcciones antes de que existan? Ah, pero para reclamar sí está bueno, y él no puede hacer su parte del trabajo. Aparte me encantó porque entre su correo y el de la doctora Indira se entendía que yo debería de pasar las fiestas terminando el capítulo que falta mientras que ellos iban a hacerme caso nuevamente hasta que regresaran de vacaciones y, perdón, pero aquí la única trabajando en este proyecto de investigación he sido yo y no planeo trabajar en vacaciones mientras ellos continúan descansando. En fin.

¿Y la tutora? Pues ella sólo me contestó con un mail en blanco jajaja.

El problema es que creo que justo después de eso asentó mi calificación y me reprobó feamente. ´

Yo andaba platicándole a una amiga lo contenta que estaba de que conseguí mandarle el capítulo antes de que ella se acordara y en eso se me ocurrió entrar a checar calificaciones y ahí es donde vi que ya estaba calificada (y reprobada). En ese momento ya me encabroné ahora sí y le escribí un laaaargo correo al coordinador del posgrado contándole todas mis penurias porque al fin y al cabo ya no podía valer más verga por quejarme jaja, así que le conté hasta lo más mínimo.

La buena noticia es que no sólo me contestó temprano por la mañana del día siguiente (porque lo mandé de madrugada), sino que se portó increíble y dijo que iba a hacer lo posible por ayudarme porque está en el interés del posgrado que me gradúe.

La mala es que en la tarde de ese mismo día me hicieron conectarme a una reunión de zoom donde estaban todos los del posgrado (la secretaria académica, la de docencia, el de seguimiento, etc) y me dijeron que el problema era que la vieja loca ya había asentado la calificación y, por reglamento, se me iba a dar de baja del posgrado.

Yep.

Todavía tengo el recurso de pedirle al comité académico que reconsidere su decisión, pero a ver, porque toman su opinión de los doctores y ya ven que cierran filas para protegerse entre ellos, así que a ver qué pasa, pero ya será el año que viene. Si no logro que reconsideren la verdad es que llegó un punto en que sí me vale tres kilos de riata, yo ya di de mi, yo ya lo intenté, si no se puede a la mierda entonces.

En otro orden de ideas, la que también se anda(ba) yendo a la mierda era mi relación con Loui. El mes pasado fue su cumpleaños (ja, sin planearlo pero literalmente el mes pasado). Fui a su casa y planeabamos sólo ver la tele porque en su casa son raros y no festejan el mero día sino hasta que todos pueden, y el verdadero festejo era el domingo de esa semana. No sé cómo supuso él en su cabeza que iba a ir eso, pero apenas subiendo a su cuarto me dice que si quiero ver lo que le regalaron, le digo que sí y se va. Regresa casi brincando con una taza y cuando le pregunto quién se la dio me dice que “Alincilla”

Seriously?

La verdad es que hice corto circuito y no supe cómo reaccionar. No estoy segura de cuál fue mi problema pero sentí que algo se me rompió por dentro. Quizá que cuando yo le he regalado algo no lo noto igual de contento. Quizá sólo fuera que venía de ella, o sepa la madre. Lo peor es que obviamente se dio cuenta de que ya no estaba yo de ánimo y estuvo chingue y jode con qué tenía, y por más que le dije que en serio no me quería pelear en su cumpleaños pues me hizo explotar y sí terminamos peleando. Y me molestó más todavía que minimizó mi sentir diciendome que era como si él se enojara porque Laura me regala algo cuando para nada es lo mismo porque no es como que yo lo hubiera cambiado por ella, y entonces me dijo que eso no era lo que había pasado y me encabroné más todavía.

Ay, la neta ya le di el avión y me trajo a mi casa y ya. Pero en la discusión hubo un momento en que me dijo que era yo una egoísta porque me molestaba de sus amigas cuando la única razón por la que no le he pedido que mande a la verga a la estúpida de su amiguita es porque no es como que él tenga amigos para aventar pa’rriba y no quiero que termine como mi mamá que se quedó sin amigos por cumplirle caprichos a mi padre, aunque eso signifique que aguante cosas con las que la verdad no estoy de acuerdo. Me molestó tanto que estuve a nada de mandarlo al demonio con toda seriedad. Tan así estuvo que ni siquiera quería ir ya con su familia.

Lo único que salvó la situación es que el día siguiente tenía que ir a la escuela y cuando regresé, sin planearlo pasó por mi para ir al cine y aunque tenía cero ganas de verlo le di una oportunidad. Saliendo ya platicamos más calmados y al menos ya aceptó que se pasó negando lo que obviamente pasó y que tenía razón. También ayudó que sí terminé yendo con su familia y que me la pasé bien. Pero no sé, unos días después volví a ir a su casa y vi la chingadera de taza en su cocina y me volví a sentir de la verga, hasta terminé llorando como Magdalena, aunque sospecho que fue más por mi que por él en realidad.

No sé si fue como sal en una herida que todavía me duele, o qué pasó exactamente. La verdad es que todavía siento algo rotito por dentro, porque además se me juntó conque las cosas no han estado del todo bien estos últimos meses y no sé por qué. Con lo que adoro no saber por qué. Tengo la ligera sospecha de que aunque él no lo quiera admitir sólo es presión y que cuando ya pase su predoctoral todo va a estar mejor pero mñé, tampoco estoy conteniendo el aliento. Al principio creía que era por la pendeja de su amiguita y me alegra que al parecer no es así, pero no saber qué sí es sólo hace que yo me ponga mal también, porque no sirvo para dar acompañamiento, y terminamos en un círculo vicioso. En fin. Baste decir que estuve tres semanas sin querer saber nada de nadie ni de nada, hasta terminé desactivando mi facebook. Me sentí un poquito mejor ahora que vimos a mis amigos pero meh, de repente pasan cosas que me hacen pensar que en el fondo sigo sintiéndome mal.

Bonito fin de año ¿No?

Mis cocos sí me hicieron sentirme mucho mejor, me la pasé bomba con ellos como de costumbre. Yo los adoro <3.

Perdón y olvido

Los recuerdos de Facebook me hicieron reflexionar un poco al respecto el día de hoy. Ya saben, el típico chismógrafo que te pregunta si te parece más fácil perdonar que olvidar, y hace años contesté que olvidar era imposible así que perdonar era fácil pero, con lo que me ha pasado en los últimos años… uff.

“Perdonar” viene del latín per- (un prefijo que indica acción completa y total) y donare (regalar). Perdón, además, poéticamente hablando es algo grande ya que el sufijo –on indica aumentativo tal como en grandullón o cabezón- Así que perdonar es el acto enorme de regalar completamente, es decir, es un acto de generosidad. Por lo mismo creo que también implica una trasgresión de la misma magnitud.

Verse en la necesidad de perdonar algo es regalarle a alguien la oportunidad de haberte herido y seguir viviendo para contarlo, figurativamente hablando o no. Seguir siendo parte de tu vida, o tener la oportunidad de “estar a mano”, tener una cuenta saldada contigo.

Perdonar a Loui ha sido lo más difícil que he hecho en mi vida. Ojalá ninguno de ustedes tenga que enterarse de qué hablo exactamente, pero la verdad es que es horrible. Una trasgresión así conlleva sentirse herido, y bien decía Séneca: culpa par odio exigit. Mi mecanismo de defensa es convertirlo en odio, aún si no fuera un odio real porque en el fondo nunca he dejado de quererlo, pero estaba profundamente enojada y me llevó meses dejar de sentirme así. Fue un largo proceso de reaprender a convivir, aprender a sobrellevar esos sentimientos, a mantener mi palabra de dejar atrás lo que había pasado y sobre todo de dejar de hacer que me compensara por ello. Es fácil y bastante cómodo caer en una espiral en la que cualquier falta propia se compense con un silencioso “pero tú eres peor por x”, y eso no es perdonar.

Tampoco es un proceso lineal. Varias veces creí que ya estaba bajo control sólo para que alguna cosa en particular me hiciera volver a sentirme de ese modo. Las inseguridades fueron la peor parte, esa sensación de estar constantemente esperando a ver de dónde caía una trasgresión más, de exagerar las cosas más mínimas… y luego claro está la posibilidad de que incluso cayera en la revancha, aunque quiero pensar que no fue así.

No sé. Olvidar tampoco es dejar de recordar que algo pasó, es sólo acostumbrarse a la idea de que pasó, de recordarlo como algo que pasó igual que algo que pasó el jueves de la semana pasada, ya no con amargura ni dolor, aunque seguramente tampoco con alegría. Sólo familiarizarse con la idea de que pasó, y eso amigos míos resulto bastante más fácil que poder decir que estoy bien con Loui. Pero ahora estamos bien, hemos estado bien ya hace un tiempo, así que tampoco es imposible. Perdonar es algo que requiere dos partes, porque también implica reconstruir a partir de lo que quedó, y tenemos que darle crédito al muchacho por el estoicismo con el que me aguantó todos y cada uno de mis desplantes involuntarios, y las ganas que le hecho a que pudiéramos volver a decir que estamos bien. Perdonar a veces también fortalece.

También creo que perdonar se convierte en permitir cada vez mayores trasgresiones. La verdad es que hasta antes de que todo lo que pasó pasara me parecía impensable perdonar a Laura. Estaba (estoy) profundamente herida y dijimos he hicimos cosas que de verdad rompieron la fuerte amistad que teníamos, pero cuando pasó todo esto también me dije que si podía perdonar algo como eso de un sujeto que apenas conocía, también podía perdonar a mi amiga de tantos años ¿No?

Creo que fue poco después que todo esto pasara que volvimos a hablarnos un poco, Laura y yo quiero decir. La verdad ya olvidé exactamente cómo pasó, o quizá ni pregunté, ella me escribió un día; al principio muy poco, sólo intercambiábamos pleasantries y poco a poco hemos ido platicando un poco más. También ha sido un proceso largo, la extrañaba como no tienen una idea porque al final ella era mi mejor amiga y aunque tal vez podía remplazarla con mis amigos en su conjunto, no había uno que llenara el papel que ella había jugado en mi vida. Ella misma sigue sin llenarlo. Quizá tiene que ver conque todavía estoy herida y quizá ella se sienta así también, a decir verdad no hablamos mucho de lo que sucedió. Dijimos que nos extrañábamos y que no había estado bien lo que había pasado pero hasta ahí. Lau quería que regresáramos pero la verdad es que yo no podría, con o sin Loui en la ecuación, así que nos conformamos con retomar lo que quede de nuestra amistad.

En resumen: perdonar es muucho más complicado que olvidar. Cuesta mucho trabajo, es una misión que involucra a todas las partes en especial si se pretende regresar a lo que se tenía. Además, nunca se vuelve al mismo sitio del que se partió. Puede ser algo bueno, como con Loui. En Japón existe un arte llamado kintsugi, que precisamente consiste en reparar objetos que se rompieron con resina espolvoreada con oro. Creo que eso pasó con Loui y conmigo: nuestra relación definitivamente no es la misma que teníamos en agosto de 2018 pero ahora es única y tiene mayor valor. Con Lau por otro lado sólo es la sombra de lo que llegó a ser, pero es mejor que nada.

Odds and ends

Ya sé, no he escrito. Les debo un montón de chismes, así que pónganse cómodos, vayan por café y palomitas, y prepárense para la biblia. 

Me corrieron del trabajo. Uff. Resulta que el principal cliente de la empresa en la que estaba era una cementera, y con los problemas que ha tenido la industria de la construcción, decidió quitarnos de sopetón el 60% de la carga de trabajo. Sin trabajo no hay dinero, y tuvieron que hacer recortes. Meh. Ni siquiera estoy molesta. Fue una experiencia un tanto fea porque en cuanto los jefes, ambos dos, al mismo tiempo, van a tu oficina y te dicen que si pueden hablar un momento contigo, bueno, es obvio que no es para preguntarte qué tal el fin de semana. Pero a final de cuentas, realmente no fue por algo que yo hice, sino por problemas financieros de la compañía. Ya había visto a varios dejar la empresa y ya saben lo que dicen, cuando las ratas dejan el barco es por algo, así que ya había al menos sospechas respecto a que algo iba mal. Y pues la misma semana corrieron como a 30 personas. Por otro lado, yo misma planeaba renunciar en junio para tener tiempo de disfrutar con las personas que quiero antes de irme a Rusia y, lo que es todavía más importante, ya no me fascinaba el trabajo tanto como al principio. A final de cuentas hasta agradecí un poco el cambio porque, aunque no lo notara, resulta que estaba agotadísima. Extraño el dinero extra pero con mi liquidación me las estoy arreglando para ir a la escuela y pagar mis servicios, así que en realidad no fue el fin del mundo para nada. 

Las cosas con mi familia estuvieron un poco extrañas. Vinieron mis primos los Rodríguez a finales de diciembre y estuvimos conviviendo mucho, lo cual es raro porque casi nunca nos incluyen en sus planes (la familia en general, no sólo ellos. Normalmente ni nos enteramos a dónde van sino hasta que regresan) y ahora sí fuimos a dos que tres lugares juntos, y la verdad fue divertido. Lo mejor creo fue la Hacienda Panoayan, que ya conocía pero no como está ahora. En esa ocasión también fueron Sara y su familia. Mi mamá hasta se subió a la tirolesa y fue muy gracioso porque traía vestido y no le importó. Si conocen a mi madre eso fue big deal. La verdad es que hasta puedo decir que me la pasé bien en las fiestas de fin de año, ni siquiera peleamos como acostumbramos hacer, aunque en año nuevo empezamos medio de mal humor la cena pero nos la terminamos pasando bien de cualquier modo. 

Hace no mucho murió un hermano de la abuela, y eso sirvió para tres cosas: Mi tía Lala dejó de estar enojada y ya frecuenta la casa otra vez; mi mamá medio hizo las pases con mi tía María (creo, no sé, solo la fuimos a visitar un día pero supongo que peor es nada), y yo descubrí que el mundo es un Kleenex. Resulta que una de las hijas del tío Cecilio (el difunto), está casada con el hermano del marido de Griselda, la hermana de Loui que vive en Chicago. O sea que en resumen, tengo una tía en común con sus sobrinos de mi novio, háganme el chingado favor jaja. Ya de por sí sospechabamos algo porque una de sus hijas se parece un montón a Marifer, y sabíamos que su familia vive cerca de donde vivía mi abuelita de joven, y que el apellido era el mismo, pero confirmarlo fue más extraño todavía.

El viaje planeadamente expontáneo a Zihuatanejo. Desde que supimos que iban a venir los Rodríguez, la abuela nos dijo que si le ayudábamos a atenderlos nos llevaba de vacaciones. Querían ir a Acapulco oootra vez, y las convencí de que aunque sea nos fueramos a Zihuatanejo para variar. Fue toda una travesía ahora sí. Primero la abuela nos hizo enojar porque ya teníamos reservaciones para pasar año nuevo allá, no sabiendo que se iban a quedar más tiempo mis primos, y cuando nos enteramos nos dejó a rascarnos solas con la reservación cuando nos iban a cobrar la primer noche por cancelar y de dónde carajos íbamos a sacar tanto dinero. Lo bueno es que final se me prendió el foco y pude modificar la reservación para el 15 de enero sin que nos cobraran y salvé el día. Mis primos se fueron el 3 y apenas habían terminado de salir del zaguán cuando la abuela empezó a preguntar que siempre qué había pasado, que por qué tan lejos el viaje, y que quería irse al día siguiente.

En fin, que nos fuimos. Doce horas en carretera porque paramos a desayunar y porque la señorita Mamá Naty no quiere ir a más de 80 aunque es una autopista y es SU camioneta y blah blah, y tampoco quería irse por Michoacán que era más rápido, porque allá asaltan (como si no fuera igual por todos lados). En fin, llegamos a las 6 de la tarde y prácticamente no hicimos nada ese día. Los demás días estuvo bastante mejor, hasta la convencimos de quedarnos otro día porque los tres originales se fueron como agua. Nos estuvimos quedando en el Barceló (muy buen hotel, lo recomiendo). El primer día estuvimos en la playa del hotel, al siguiente fuimos a la isla de Ixtapa, y antes de irnos fuimos a buscar ballenas en un botecito. Hasta me aventé del barco, con la ropa que traía para el viaje en carretera, para nadar en mar abierto un ratito (obvio con chance de los del barco, ja). Y sí encontramos ballenas, aunque eran hembra y esas no cantan, pero se veían bonitas y salían a saludar.

Allá nos la pasamos bien, nada de discusiones, realmente me sorprendí mucho; el problema fue de regreso. A media carretera Zihuatanejo-Acapulco nos tocó una manifestación de campesinos y estuvimos aproximadamente una hora varadas. La abuela se desesperó y estaba molestando conque mi mamá se saltara toda la fila de coches y fuera a ofrecerles dinero a los manifestantes para que la dejaran pasar, porque siempre esa tiene actitud de aquí mis chicharrones truenan porque tengo dinero. En fin, que como obviamente no le hicimos caso porque así no funciona la cosa, pues dijo que aunque fuera nos regresáramos y nos fuéramos por Michoacán. LITERAL tuvimos que regresar a la esquina del hotel donde estábamos. Pero bueno, allá vamos pues.

Ese día nos habíamos parado a desayunar a las 7 am para que nos diera tiempo del paseo a buscar ballenas y no nos paramos a comer sino hasta las 8 pm en una caseta donde se veía muy concurrida porque además de la caseta  estaba el módulo de policía, los restaurantes y los baños públicos. Total, que al terminar de comer mi mamá quiso descansar un ratito, pero la abuela se puso súuuper necia y no la dejó. Se revolvía en su asiento, tronaba la boca, ay no, no saben, me desesperó mucho. Como a la media hora empezó a gritarle a mi mamá que ya nos fuéramos, que ahí nos iban a asaltar, y tal. La verdad me cayó súuuuper gorda con su actitud porque, ni que fuera la primera vez que viaja como para que no supiera que con un segundo que mi mamá pestañee nos puede llevar la tía de las muchachas. Y pues le grité, y nos gritamos, y se puso feo. Terminó diciéndome que no nos volvía a llevar de paseo y yo contestándole que estaba bien porque no quería tener que aguantarla en ese plan otra vez. Je. En parte estuvo bien porque con eso tuvo para irse callada casi todo lo que quedó de camino, y más adelante ya se la pensó y dejó descansar a mi mamá (la ironía, porque donde sí nos dormimos un rato estaba mucho más sólo que donde inicialmente nos paramos), pero pos arruinó bastante el recuerdo del viajecito. Al final nos aventamos 20 horas de camino, pero llegamos en una pieza.

La maestría. Con la tesis no empecé sino hasta que estábamos en Zihuatanejo, pero allá me apuré bastante. No tengo nada demasiado definido, todavía siendo que no sé qué estoy haciendo ni por dónde voy pero poco a poco le voy agarrando la onda, ojalá pronto ya tenga algo más tangible. Sobre todo porque en abril ya es el coloquio y tengo que presentar avances, y la tutora me va a matar si no presento nada decente. También ha sido complicado porque la facultad entró en paro a los tres días de que comenzó el semestre, ya llevan casi un mes así, y no se le ve fin a esto. La mitad de mis materias siguen en pie, pero las otras dos no se ha podido, así que ha sido raro. Y tampoco me he apurado mucho, aunque debería, considerando el tiempo libre extra, que tampoco ha sido tanto realmente, porque la facultad de economía sigue funcionando, y en esta ocasión metí dos materias. Si contamos por número de materias, ya voy en cuarto semestre (:

Loui también entró al doctorado y de momento intento acostumbrarme al cambio, porque nos hemos estado viendo mucho menos y ya saben cómo soy, pero nuestra relación ha estado mejor últimamente. Les dije que necesitaba hacer catarsis, aunque sinceramente creo que en el fondo también estaba tratando de alejarlo de una vez por todas, y fue agradable la sorpresa de verlo quedarse a mi lado a pesar de ver mi lado feo más de cerca. Para no mentirles, no he estado del todo de buen humor desde que empezó el año, ni siquiera porque ahora estoy yendo al gym y se supone que el ejercicio ayuda, pero creo que el psicólogo me ha ayudado, cuando menos a identificar cuando yo soy la del problema, y sólo hemos tenido dos o tres pequeños días malos, así que yay por nosotros.

Incluso nos fuimos a Cancún con toda su familia un fin de semana. Creí que iba a ser un desastre, y no salí unscratched, pero estuvo mejor de lo que pensé. La cosa es que sus sobrinos que viven en Chicago vinieron de vacaciones una semana y su hermana se los encargó a Loui, y como por el doctorado no podía llegar el mismo día que ellos pues sus papás tuvieron que irse antes, y yo los alcancé hasta el sábado (igual que su otra hermana) porque tenía que quedarme a seminario el viernes (y como era puente los precios estaban horribles). La verdad la única cosa de la que no fui fan fue de que me tocó pagar de mi bolsa cuando eso no se acostumbra en mi casa (ya ven que los abuelos pagan por todos), menos cuando no estoy recibiendo demasiado dinero (porque casi toda mi beca se va en el ahorro para Rusia)  pero en realidad tampoco estuvo tan mal. Y Loui me va a regresar una parte de lo que gasté en el boleto cuando reciba su beca, así que no me quejaré.

El primer día tampoco hicimos nada importante. Creí que iba a ser igual de “malo” que Ensenada porque lo primero que hice fue molestarme porque Loui es malo para explicar y no nos encontrábamos pronto en el aeropuerto, pero fue momentaneo. Al día siguiente fuimos a Chichen Itzá y estuvo divertido. Saliendo de ahí fuimos a un cenote, cosa que tenía ganas de conocer. Estuvo muy sensual. También visitamos Valladolid en el camino de regreso. 

Al día siguiente tomamos el ferry a Cozumel y pasamos toda la tarde en Playa Mía, y hasta dimos un paseo en moto acuática antes de volver a la casa donde por cierto pasamos una muuy buena noche juntos (;

La buena noticia es que ahora no fue a escondidas, mi mamá hasta me llevó al aeropuerto y fue a recogerme, nos pudimos dar el gusto de tomarnos un cafecito, y la abuela hasta me dio un poquito de dinero para el viaje.

La mala noticia es que quién sabe qué tanto les siga cayendo bien a la familia de Loui, porque ya me salió con lo mismo que me ha dicho mi madre y medio mundo, de que soy rezongona, aunque yo sigo sin entender por qué. Comienzo a resignarme a que jamás entenderé, pero bueno, espero que no sea suficiente para caerle mal a su familia porque a mi me siguen cayendo bien todos. Hasta sus sobrinos de Chicago son divertidos y me trataron bien.

En fin. Eventualmente pensé que esta sería la prueba de fuego para nuestra relación, y si tenía razón entonces puedo decir que prueba superada, porque me la pasé increíble, sobre todo considerando que el viaje fue cortito. De verdad que cada día amo más a ese hombre, y me gusta mucho la relación que hemos construido.

Como sea, creo que a eso se reducen los chismes importantes por ahora. Todavía tengo que contarles que ya estoy superando un poquito mi trauma respecto a conducir, y platicarles bien cómo está eso de irme a Rusia.
Hasta entonces, pequeños polizones de esta vida tan convexa. Espero que ustedes también estén teniendo un buen inicio de año.
Ta-ta.

Obviamente no me había parado por aquí porque la maestría es un pinche torbellino y yo necesito clones. Alguien envíe ayuda, por favor. Bueno, ahorita ya no es tan necesaria, pero ese será tema de otro post porque por ahora sólo quiero contarles mis penurias. Quédense conque no creía salir con vida de este semestre porque acabé muerta. Mi mamá es como 100x más mi heroína ahora, no tengo idea de cómo le hacía para estudiar y trabajar.

La verdad es que sigo sin estar bien del todo. El otro día tuve mi mini break-down, y lo peor es que me puse así con Loui, en su casa. Creo que fue más o menos a propósito, me aproveché de que no estaban sus papás y abusé un poquito del alcohol sabiendo que no estaba bien y cómo me pongo cuando no estoy bien… aún así, la verdad me puse bastante peor de lo que creí. No habíamos comido muy bien y terminé vomitando hasta la cena de un día antes, y a pesar de que fui lo suficientemente consciente como para irme al baño a hacer mis desmadres, la verdad es que tengo pequeñas lagunas aquí y allá, no estoy 100% segura de todo lo que hice y dije ese día.  Pero bueno, al menos creo que me sirvió para hacer algo de catarsis y sacar un montón de cosas sobre él y Aline que todavía tenía guardadas. Sinceramente me aproveché de que podía despotricar más a gusto porque por esos días él tampoco era fan de la tipa porque descubrió que había empezado a andar con otro wey el día que él me pidió que regresáramos, o sea que muy probablemente andaba tonteando con los dos (sobre todo porque estoy casi segura de que cortó con ella hasta el sábado siendo que me dijo que regresaramos un jueves :v), porque como dije a ella no le importaba tener nada serio, sino ganar. (Una lástima que el coraje no le haya durado ni un mes porque ahí andaba dándole consejos al siguiente sábado, pero qué se le hace…).

En fin, el muchacho estaba afectado por eso (supongo que con razón) y a mi me pegó que lo estuviera, porque significa que le importa, y no quiero que le siga importando, aunque la psicóloga me regañe por querer cosas imposibles. El punto es que empezamos por allí, y le terminé diciendo que a veces creo que anda conmigo porque sabe que le convengo y no porque realmente quiera y que si pudiera estoy casi segura de que lo volvería a hacer. También que me duele que hace cosas que me hacen preguntarme a quién quiere más, como andarle diciendo que necesita un abrazo suyo como si tuvieran algo que los míos no, o andarle marcando a ella por teléfono “para calmarse” el día que tiene algo importante como su examen, cuando a mi me estaba contestando bien serio. Como sea, son nimiedades que no son nuevas pero el tipo de cosas que me callo para llevar la fiesta en paz.

Pero la verdad no me puse así sólo por eso. Resulta que tengo menos ovarios de los que presumo. En realidad, soy una cobarde. Pasa que cuando tuve la peor semana de la vida en la maestría, los chicos armaron fiestongo en la condesa y como necesitaba con urgencia relajarme decidí acompañarlos. La verdad al principio no me la estaba pasando tan bien, me tiraron cerveza encima tres veces y me sentí un poquito ignorada en las conversaciones, aunque estaba disfrutando mucho del lugar y la música (fuimos a un bar llamado Cueva de Lobos), pero justo cuando me empecé a despedir porque tenía clase el sábado por la mañana, un compañero comenzó a decirme que no me fuera y como prometió que nos iríamos justo antes de que cerrara el metro porque él también tenía clase, pues accedí a quedarme.

Estuvo bien porque justo ahí empezó a ponerse mejor el ambiente y en general me la pasé muy bien. Lo malo es que después el mismo chico decidió coquetearme, de hecho me hizo reír mucho porque en un momento que fui al baño me lo topé cuando él iba saliendo, bailamos unos tres segundos al ritmo de Juana la Cubana y luego me preguntó si yo era Juana la Cubana, porque, cito, “estoy igual de buena”. Jajaja. Obviamente ya estaba borracho. Pero pues ahí se fue a la mierda todo, porque cuando regresé del baño empezamos a platicar más, bailamos un ratito, no nos fuimos a la hora que teníamos que irnos y total que terminé teniendo que pedir Uber. Mientras esperábamos que los demás salieran del lugar, el chico me acompañó a tomar el Uber y ahí afuera intentó besarme. Me quité, le dije que tenía novio y me contestó “No importa, también yo” y volvió a intentarlo. No sé, sospecho que me sacó de onda su respuesta, el punto es que fue más rápido que mis reflejos y sí me besó por un momento. Pfft. Para ser sincera en ese momento me acordé de Loui, pero como flechazo me vino la imagen de Loui besándose con aquella y me paralicé en lugar de, no sé, darle un zape al tipo o algo jaja. Juro que no fue venganza, aunque creo que suena así cuando lo platico.

Toootal, que tenía dos o tres semanas queriendo juntar los ovarios suficientes para decirle a Loui lo que pasó con el sujeto de la maestría, pero mierda, al día siguiente y las veces que lo vi entre semana me la pasé tan bien con él que mi excusa era que no quería arruinarlo, y en el fondo estaba asustada como venadito, no sólo de que fuera a molestarse lo suficiente como para ya no querer estar a mi lado, sino de que en realidad me quiera y fuera a romper su corazón. A veces creo que me tiene en un pedestal muy alto y no quería saber qué pasaría si rompía esa imagen que tiene de mi, considerando como le fue a él cuando cayó del mío.

Whatever. Por supuesto que se molestó y al otro día no estaba muy de humor para ponerse romántico conmigo pero como siempre con él, lo platicamos y comprendió y ya estuvimos bien, sobre todo después de que se me pasaron las ganas de ser avestruz y esconderme bajo la tierra sin que nadie me encontrara nunca. Aquello fue sólo la gota que derramó el vaso de una muy mala semana, porque un sábado antes me molesté con él porque me corrió de su casa (Meh, el dice que no, pero siempre que ya es hora de irme está de latoso conque me quede aunque sabe que no me dejan, y justo ese día que sí tenia tiempo de quedarme otro poquito, a las 10 ya muy puesto para irse :/) y luego el lunes también porque yo andaba medio chipil por lo del sábado y él decidió que el lunes era un buen día para andar de reservado con los besos obviamente haciendome sentir mal en el proceso.

Y luego ese jueves le dieron el premio al ñoño del año y nos peleamos porque primero pasa tarde por mí, luego cuando decide llegar a mi se me había ocurrido ir al baño porque andaba medio mal del estómago así que me tuvo que esperar; me subo al carro y está con su jeta, le dije hola y aunque me regresó el beso no me dijo nada, le hice un comentario a medio camino y no me contesta, estuvo mudo todo el camino y todavía ya en su casa, pero eso sí, cuando ya nos subimos al coche me dice todo enojado “Miriam por qué no te arreglaste?” Ja ¿Perdón? Ok, no iba muy sobreproducida pero no me dijo que quisiera que fuera así, era una ceremonia de menos de dos horas en la que yo nada más iba a ver y aplaudir, y yo tenía que ir al trabajo después, así que aunque llevaba jeans sí me puse una blusa bonita, tacones, me pinté, me puse una mascada y toda la cosa, pero pos para el señor ir arreglada nada más es usar vestido o no sé, y no saben como me cayó en el higadito su actitud. Obviamente se lo dije, y se puso a reprocharme más por la hora y así, total que les juro que estuve a un comentario malo de pedirme un Uber de regreso a mi casa y ahí que te vaya bien con tu pinche premio. Ya bastante hacía pidiendo permiso en el trabajo para acompañarlo como para que no lo valore.

En resumen que lo de ese sábado sólo fue la cereza del pastel de una mala semana para nosotros y por supuesto que tiene todo el sentido del mundo que me pusiera como me puse, sobre todo sumado a que ustedes saben cómo soy y ya me sentía bastante mal querida a esas alturas. Aunque al final si lo analizan, si alguien es capaz de besarte y hacerte el amor después de todo eso, y aún después de que vomitaste hasta el desayuno, definitivamente te aman. ¿No?
No sé.


A veces me pregunto si lo que pasa no es sólo que no sé cómo ser feliz.

Siento no haber escrito antes pero no he tenido mucho tiempo.

Loui se fue a hacer su estancia en Tijuana y como se iba el 7 de febrero decidimos pasar todo el tiempo posible juntos antes de que eso pasara, así que en enero prácticamente lo vi del diario. Fue divertido, incluso pusimos su casa de campaña en mi patio un par de veces y vimos videos o platicábamos de cosas. A finales de enero que empezaron mis clases fue conmigo un día. Antes de que se fuera tuvimos la última cita, muy parecida a hace tiempo cuando iba a visitarlo a su escuela: fuimos por unos papeles suyos, luego comimos tacos de mixiote afuera, fuimos por una chamoyada a El Globo de la esquina y luego me fui a la escuela. Dormí en su casa el día que se fue con el pretexto de acompañarlo porque su avión salía temprano. Y se fue.

No sabría decirles cómo lo estoy sobrellevando porque casi al mismo tiempo que se fue empecé a tener problemas en mi casa. La abuela se puso igual de pinche loca con lo que sigo estudiando economía a pesar de que no le he estado pidiendo un centavo. Yo había guardado de mi sueldo del Tec el semestre pasado y Loui me consiguió tarjetas del metro sin cobrarme. En serio no me cabe en la cabeza que se pusiera en su plan de igual modo y pues eso hizo mierda mi estabilidad emocional otra vez. Peor tantito, se me ocurrió enfermarme poco después de eso y como aquella estaba de dramática pues no me quiso dar dinero y por pagar eso me quedé sin dinero para ir al psicólogo y bueno, total, podría decirse que ya superé lo que pasó con Loui y Aline que era para lo que estaba yendo así que tampoco está tan mal, pero habría estado bien poder seguir yendo ahora que tenía crisis. En fin.

Encima de todo tuve que presentar mi examen de la maestría tres semanas después de que Loui se fuera y no me puse a estudiar hasta que se fue, así que estaba super presionada, El punto es que entre todo eso estoy (¿Estaba?) hecha una mierda emocionalmente y creo que mi relación con Loui ya lo estaba sufriendo un poco. Estuvimos discutiendo un par de veces, nada muy grave creo, pero discusiones que no me hacen feliz de todos modos. A veces nos dabamos el cortón y yo ni siquiera duermo bien cuando eso pasa, o no sé, otras veces tengo la impresión de que somos muy diferentes y me pregunto si va a funcionar o si no sería mejor que consiquiera a alguien más parecido a él… y pues ahí es donde me asusté, porque no es que ya no lo quiera, ni remotamente es eso. Me preocupó que fuera a pasar lo mismo que con Alejo y no quiero, así que decidí que era momento de tomarle la palabra con irlo a visitar.

El problema es que eso nos llevó a discutir más. Pfft. Un día, por alguna razón, salió en la conversación lo de ir a visitarlo y le mencioné que quería ir pronto y entonces titubeó y dijo que después. Pero ya lo voy conociendo, y ese después iba a ser después hasta que al final ya no fuera nunca y además sentí feo, como siempre, que me rechazara. Hasta eso me convencí que yo era la loca que se tomaba personal las cosas así que más tarde le hablé de buen modo presionándolo para que me dijera cuando iba… y entonces salió con excusas confirmando que tenía razón y no estoy tan loca como parece, así que me molesté.

En fin, al final si terminé yendo y todo, y creo que me sentó bien pasar tiempo con él a final de cuentas, pero a decir verdad no disfruté demasiado el viaje. Llegando allá ni siquiera me quiso abrazar como si tuviera un mes sin verme, porque así era, aunque me llevó café y yo no había ni desayunado así que se le perdona. Y en realidad sentí que estabamos raros, quizá era así, quizá era mi cabeza loca, ya no sé. Fuimos a conocer su escuela, luego a desayunar a donde él se está quedando y luego fuimos a donde yo me iba a quedar, porque hubo unas broncas ahí con la pinche vieja loca a la que le renta él. Creo que ahí empezó el que no me la estuviera pasando muy bien, bastante mal me hizo sentir Loui por asaltarlo con el boleto y quitarle su preciado tiempo y sale la tipa esta que siempre no me podía quedar en su casa y tuve que buscar otro lugar. Y luego ese otro lugar ni estaba tan chido, aunque barato, y Loui y todos molestando conque estaba en una zona fea como si nos fueran a violar sólo por entrar ahí… y con lo que yo adoro que las cosas me salgan mal ¿No? Bah. En fin, que nos tardamos un montón en dar con el lugar, todo para que estuvieramos en frente casi desde el principio pero la pendeja vieja que nos rentó no sirve para dar direcciones y nomás nos hizo dar vueltas a lo tonto. En lo que Loui fue a hacer no sé qué yo me puse a llorar de frustración y luego creo que nos dormimos un ratito. Dormir siempre me ayuda a sentirme mejor. El resto del día ya no estuvo tan mal.

El sábado fuimos a Ensenada. Creo que ese fue el día que me la pasé mejor, que tampoco es mucho decir. Habíamos rentado un auto y primero fuimos a conocer El Rosarito, que estaba bonito aunque el agua estaba demasiado fría. Caminamos por la orilla un rato mojando los pies y luego nos fuimos. En el camino a Ensenada hay un tramo que es un sólo carril de cada sentido en una zona de curvas y no sé quién fue el de la brillante idea de hacer una rodada ahí en ese momento, el punto es que estuvo bien estresante ese tramo. Cuando llegamos Loui estaba cansado así que rentamos el primer hotel que se veía decente y fuimos a que descansara un rato, yo fui por la comida no muy lejos de ahí y luego de comer nos fuimos a caminar al malecón. Se suponía que ibamos a la playa pero oh sorpresa, donde llegamos sólo era el área del puerto y no quedó de otra. De todos modos no estuvo tan mal, dimos un paseo en lancha y el agua estaba tan fría que hasta focas había, háganme el favor.

Regresamos al hotel a descansar otro rato y planéabamos cenar mariscos, pero cuando regresamos TODO estaba cerrado. Fue bien triste, porque ni siquiera era tan tarde, como las nueve a lo mucho y ya parecía media noche. Sí encontramos una marisquería todavía abierta y cenamos pescado, luego fuimos supuestamente a conocer el centro pero estaba tan chafa que terminamos entrando a jugar billar en un lugar que vimos abierto a medio camino. Ni Loui ni yo somos muy duchos, pero eso lo hizo más divertido, además le gané las dos partidas que jugamos mwhaha. Aunque la segunda fue por un pelo. En fin, después fuimos por cosas para botanear mientras vieramos la tele pero al llegar al hotel, oh sorpresa, la muchacha había perdido la llave del hotel.

No manchen, me quería morir. Para empezar porque obviamente nos iban a cobrar y pues más dinero que no iba a salir de mi bolsa, luego el muchacho necio quiso regresar por donde vinimos a ver si la veía y ya era casi media noche para entonces y me preocupé un montón, pero no entendió de razones y se fue de todos modos. La verdad me puse super mal un rato, pero entre ese ponerme mal me puse a buscarla por todo el cuarto y luego fui al auto y terminé explicándoles a los de recepción lo que había pasado y haciéndole a la chillona (ni tan haciéndole, casi me pongo a llorar de verdad ahí) y terminaron diciéndome que no nos la cobrarían, por que son un amor de personas y se irán al cielo. Arreglar el desmadre me hizo sentir mejor pero de todos modos estaba super apenada y chipil porque todo estaba saliendo mal y para qué nací. Pero bueno, Loui me terminó haciendo sentir mejor.

Al día siguiente regresamos a Tijuana, el camino estuvo mejor, llegamos a tiempo para entregar el auto, y desayunamos pizza. Nos dormimos lo que restó de la mañana y Loui un rato de la tarde jaja. Después fuimos a que conociera el centro y fuimos a la línea fronteriza. Estuvo entretenido, pasamos por una plaza que parece de pueblo fantasma, vimos a un tipo intentar pasarse al otro lado sin papeles y ser detenido como entre ocho policias y luego entre otros más cuando trató de huir otra vez jaja. Compramos unos churros deliciosos y nos regresamos a comer al centro, unos burritos banqueteros que también estaban muy, muy ricos. Luego fuimos a ver Capitana Marvel al cine. El último día ya lo sentí un poco más normal conmigo, así que eso también ayudó.

En fin. El lunes temprano regresé y aquí estoy, poniéndolos al tanto de mis desventuras en lugar de apurarme con la tarea jaja. Al final estuvo bien que fui porque este fin de semana el boleto está más caro por el puente, el que sigue no podía irme porque iré al concierto de los Arctic Monkeys <3 y el siguiente, por cosas de la vida, ya es uno antes de que Loui regrese, así que si no he ido en ese momento ya no habría ido.

Sólo regresa por un rato porque está optando por el doctorado allá y estoy segura de que va a entrar, así que a ver qué sucede después. Quiero pensar que todo este desmadre fue porque no ando del todo bien pero ¿Y si no? No quiero que pase lo mismo que con Alejo, de verdad que no, pero quizá las relaciones a distancia no son para mi y francamente estoy asustada de ser yo quien arruine todo esta vez. Además, como esto de la relación a distancia va para largo… La próxima vez que me sienta mal ¿Qué? ¿Voy a ir a verlo cada que tenga dudas? Meh… Supongo que veré qué tal me va respecto a la distancia ahora que ya me siento mejor y hablaré con él cuando regrese.  Además, como ya le habla más a Aline, me toca verlo brincar cada que le dice rana, incluso aunque él no se de cuenta y es algo que con todo y terapia no deja de doler.

En fin. A mediados de abril me dicen cómo me fue con el examen de maestría, aunque no estoy muy confiada en esta ocasión. Creo que fue suficiente con lo que estudié, a pesar de que fue poco tiempo, pero las preguntas estaban muy feas y además nos hicieron hacer un ensayo extra y pues a ver qué pasa. Si lo paso ya sólo tendría que pasar la entrevista en mayo y habemus maestría. Ya les contaré, pero pongan chonguitos.

La escuela va bien, adoro mi materia de Teoría Monetaria, es lo que siempre quise de entender el dinero, vemos cosas super útiles para mi carrera como internacionalista y el profesor es maravilloso, Es el tipo de clases que evidencían mi sapiosexualidad jaja, me tengo que recordar constantemente que soy papa casada. Las demás no son del todo malas pero tampoco muy buenas, y creo que voy a terminar tronando micro, aunque ojalá no.

Tengo tanto que contar que hasta ya me está dando flojera, ja.

Querétaro

En julio me fui con Loui a un festival vikingo en Querétaro. Meh, la verdad estuvo muy chafa a comparación de lo que esperábamos, pero como todo con él igual terminé pasándomela bien. Estuvo divertido como aventura y fue pretexto para quedarme dos días en su casa y despertar en sus brazos el día de mi cumpleaños. Además, llegar no fue tan dificil, pero no vieran salir de ahí. Estuvimos preguntando a todo mundo cómo hacerle y cada quién decía algo distinto, y cuando por fin se acabó el festival uno de los que le preguntamos resultó ser el conductor de la ambulancia que estaba allí por si cualquier cosa pasaba y como nos vio sin saber qué hacer nos dio un ride al centro del pueblito ese, donde pudieramos tomar el camión al centro de Querétaro para poder regresar. ¿Cuántos de ustedes han viajado adelante de una ambulancia?

Aparte mientras ibamos ahí vimos a un señor con un zarape y el conductor nos dijo “Ahí va otro vikingo” y yo me sigo riendo.

Happy Birthday

Éste cumpleaños me la pasé de lo lindo. Dos semanas antes Loui me sorprendió con un enooorme ramo de flores (nadie me había dado tantas flores) y un globito, además me compró un libro que llevaba años buscando. Y ese día fuimos por café gratis en Starbucks, luego a ver una película que tenía un buen de ganas de ver en la Cineteca que encima de todo es mi lugar favorito de la ciudad, y para terminar fuimos al boliche con casi todos mis amigos.

37736736_2116501731725851_5381199619336175616_n

No salen en la foto pero también fueron Oz, David, Mariana y Loui. Me la pasé súper bien, reí hasta no tener garganta, jugué hasta quedarme sin cadera, recibí muchos regalos y lo más importante: sentí que pasé un ratto bonito con todos mis amiguitos.

Semana Nacional del Emprendedor

Estoy tan acostumbrada a hacer miles de cosas al mismo tiempo que me siento medio inutil desde que sólo me dedico a la tesis, o casi. Éste semestre sí metí dos materias en economía porque el horario y el fingir que no estoy yendo no me dan para más, y sigo yendo a ruso, pero aún así me siento inútil. Y me pegó más justo desde que terminé la tesis pero no del todo porque hacían falta las correcciones y eso depende más de los sinodales que de mí y argh, el punto es que me desespera.

Así que cuando vi la convocatoria para ser voluntario en la Semana Nacional del Emprendedor me apunté inmediatamente. Se trataba de cosas de protocolo que me suuper sirven para mi carrera y que no te enseñan en la UNAM, y aunque era trabajar de gratis al menos te daban un reconocimiento y conocer gente nueva tampoco está mal. Asistí a cinco capacitaciones en viernes y una en la sede (el centro Citibanamex) el domingo antes del evento, que ocurrió del 10 al 14 de septiembre. Diría que me la pasé bien, nuestro equipo recibió toda clase de felicitaciones por el excelente trabajo, conocí mucha gente interesante, y aprendí algunas cosas… el problema es que creo que asistiendo a esa cosa crucé la puerta a otra dimensión, y la nueva no me gusta demasiado.

Vórtices

Algunos de ustedes tuvieron la oportunidad de leer la entrada original que hice con ese mismo nombre. Los que no se van a perder de la historia y los que sí siento que no les voy a dar el chisme completo. Baste decir que mi relación con Loui sufrió algo un poquito más grave que un descalabro, al punto en que terminamos y él comenzó otra relación. Estuvimos en mood hostil porque aparentemente ambos tenemos una pésima actitud cuando no estamos bien emocionalmente, aunque hasta eso yo no me la pasé tan mal como habría esperado.

El problema es que todo lo que no sentí cuando terminamos lo estoy sintiendo desde que sugirió que regresáramos. La verdad es que no sé qué creer y no estaba segura de lo que quería. Nos hemos visto ya tres veces en la semana y la verdad la he pasado más bien que mal, pero sí estoy al borde de un colapso emocional. Tengo miedo de ser su diversión en lo que se va a Canadá, me hunde la sensación de que sólo se está conformando conmigo porque no le funcionó con la otra vieja, y sobre todo creo que lo que me duele es el ego… ni siquiera he querido ir a su casa con sus papás ahí porque sé que saben en parte lo que pasó, y que recibieron a la otra a menos de un mes de que yo hubiera estado ahí, y no sólo estoy enojada con ellos por eso sino que creo que van a preguntarse por qué sigo ahí de pendeja. Porque estoy segura de que tengo razones de sobra para mandarlo al carajo y me siento la pendeja del año por siquiera considerar dejarle volver, pero al parecer es lo que quiero.

Sobre todo me siento sola. Mi mamá y mis amigos no me van a bajar de pendeja y ya los siento juzgándome incluso sin haberles dicho, así que no es como que pueda hablar con ellos y realmente me hace falta con quién hablar. Alguien por favor abráceme y mantengame de una pieza. Prometo no enojarme si me dicen “te lo dije” cuando Loui vuelva a hacer alguna tarugada.

La verdad es que nunca me ha gustado quedarme con la duda y si esto se va a ir al demonio quiero que sea por él y no porque yo no tuve el coraje de luchar por lo que quiero. Otra vez. Con lo desgastante que resulta y todo.

Además… quizá estoy viendo sólo lo que quiero ver, pero a mi me parece que sólo necesitaba respuestas a preguntas que surgieron mucho antes de que yo viniera a cuento y no había otro modo de que consiguiera esas respuestas. Ojalá ahora que se sacó esa espinita sea cierto lo que dice de que aprendió a valorar lo que tenía conmigo y podramos pasar página y seguir siendo felices como antes fuimos, aunque me cueste un trabajo monumental superar esto.

Bleh…

No le he comunicado mi decisión porque me costó trabajo entender qué quería, y no hemos encontrado el tiempo de platicar, pero de facto ya volvimos.

Titulación

Ah si, ya me titulé. Por pinches fin.

Les juro que fue un horrible viacrucis. Sobre todo culpa de una sinodal: Natalia. Terminé la tesis en mayo, por cosas administrativas me dieron luz verde para entregarla a los sinodales para que la corrigieran hasta junio, dos días antes de las vacaciones administrativas. Me puse a mandar correos como loca para ver si lograba dar con todos y aprovechar el tiempo de vacaciones. Finalmente, cuatro contestaron, pero Natalia no. Ni siquiera un “no estés molestando y dime regresando de vacaciones”. Nada, cero, ni sus luces. A medias vacacones volví a escribirle y tampoco conseguí respuesta. Hasta que mi asesor habló con ella no pude verla, lo cual fue el miércoles regresando de vacaciones. Ya me habían entregado correcciones los otros cuatro para cuando ella me recibió el borrador.

En fin, que tienen 30 días hábiles para revisar la tesis y la señora no sólo aprovechó hasta el último día sino que de nuevo ni siquiera se molestó en contestar mis correos sobre cómo iba. Literal me entregó correcciones el último día de su plazo, cuando yo ya hasta había ido a la oficina de titulación toda espantada a pedir ayuda. Y luego vinieron los paros en la UNAM, porque me odian, y se atravesó lo de la SNE, total que entregué el último voto hasta el 17 de septiembre y entre lo administrativo y las correcciones que tuve que hacer antes de poder imprimir la tesis, terminé teniendo fecha para el examen hasta el 8 de octubre y como mi asesor sólo podía ir si mi examen era en lunes y los lunes ya estaban ocupados, mi examen terminó siendo hasta el 29.

Ahí también odié a Natalia porque tenía que conseguir la firma de enterado en el citatorio de todos los sinodales y no podía encontrarla. Le mandé mensajes, la busqué en sus horarios de clase, la acusé en titulación, le dejé una nota en la nómina… Y nada. Total que no sé si fue la nota o fue obra de los de titulación pero finalmente pude encontrarla y me dijo que me firmaba el viernes antes del examen a las 5 de la tarde (para un examen del lunes a las 9 am). Ugh.

Lo peor fue que el día del examen todo lo que podía salir mal, salió mal: Un viernes antes tenía que hacer mi prueba del equipo y no pude porque el salón estaba ocupado, así que tenía que llegar temprano ese día para que no fallara nada. El problema es que había muchísimo tráfico y llegué apenas 20 minutos antes, y eso porque tomé otra ruta. Después Natalia, para variar, llegó unos 20 mintos tarde. Me estaba preocupando que fuera a tener que cambiarse de fecha por que no llegara. Luego mi estúpida máquina se trabó justo cuando iba a empezar y me tuve que aventar la mitad de la exposición a lo macho, sin apoyo y de memoria. Estaba super nerviosa, una tía se puso a grabar y no ayudó, y bueno creí que iba a reprobar aunque creo que lo hice bien considerando todo. A la hora de las preguntas Claudia y Natalia se fueron encima de mi a regañarme por cosas de la forma de la tesis, pero la peor fue Natalia, ya se imaginarán las ganas que tuve de matarla en ese momento. Además se me fue la onda en una respuesta porque ví a Loui llegar, y después se me fue un término… ¡Ay! Yo estaba segura de que iban a reprobarme, pero no, me aprobaron sin problemas y ya soy licenciada en Relaciones Internacionales.

Saliendo me dio un ataque de ansiedad pero de los buenos, y necesité como diez horas de sueño para recuperarme, pero me hizo feliz que fuera después y no durante el maldito examen.

En fin. En resumen eso es todo lo que no les he contado hasta ahora. Ya vendré con más updates.